jueves, 20 de mayo de 2010

Asuntos pendientes

Antes de abrir los ojos ya sé que no estás. Puedo escuchar el leve quejido del frio hueco que dejaste en el colchón. Me levanto. Dando tumbos te busco por el piso. El olor a café recién hecho juega con mis esperanzas, pero abro la puerta de la cocina y nada…. Sólo la taza aun caliente, con una marca burlona de carmín en el borde. Rendido, vuelvo a la cama y me dejo caer contra tu lado de la cama. Es entonces cuando me percato del sabor a sal de la almohada y te imagino limpiándote las lágrimas con ella mientras huyes de mi lado. Vuelvo a levantarme. Vuelvo a entrar en la cocina. Vuelvo a ver tu taza. Ya no se me antoja tan burlona la marca de carmín…

Peraltucho

miércoles, 12 de mayo de 2010

Mis musas

Llevo meses buscándolas entre las páginas de Bukowski, de Hemingway, de Saramago... Paso las noches escuchando a Cohen, a Dylan o Davis con la esperanza de encontrarlas entre sus notas. Es frustrante tener que ver mi cara reflejada en el cristal del ascensor esperando a que en alguno de los 5 pisos por los que tiene que pasar se cuelen para susurrarme algo al oído. Contrasta la ilusión que desprenden las pulcras hojas de papel en la mesa esperando a ser rellenadas con el montón de bolas arrugadas que lloran en la papelera.

Ellas que estaban allí para recoger los trozos rotos de mi corazón, que me arropaban las duras y solitarias noches de invierno, que me secaban el alma los días lluviosos, que me escuchaban cuando quería gritarle al mundo, que me obligaban a levantarme cuando caía, que guiaban mi mano para plasmar lo que sentía en un papel, que sabían siempre como iba a terminar cada una de mis frases…

En parte es culpa mía, pues alardeaba de que el día en que todo fuera bien no las necesitaría, que me bastaría con vivir el día a día sin tener que pararme a plasmar lo que siento…
Iluso…
Iluso por pensar que no llegaría el día en el que todo fuera bien.
Iluso por pensar que habiendo probado el néctar de sus labios y oído sus dulces voces podría seguir viviendo como si nada hubiese pasado.

Y las imagino entre la multitud de las calles, observándome mientras camino con mis cascos haciendo caso omiso a la realidad. Me las imagino al final de las barras de los bares, borrachas, susurrando poesía en oídos ajenos. Me las imagino en playas desiertas, llorando, pensando que ya no las necesito. Y yo, que sólo quiero encontrarlas, que sólo quiero decirles que las echo de menos, que no quiero vivir sin ellas, que no quiero hablar sólo de la tristeza, que me gustaría poder hablar del amor y no sólo del desamor, que me gustaría que me acompañaran en los buenos momentos, no sólo en los malos. ..

Pero el ascensor llega a la quinta planta, se abren las puertas, y en cristal sólo queda mi triste reflejo y escrito con vaho las palabras “Ojalá volváis pronto”.

Peraltucho